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Morfopsicología. Historia de la morfospicología, fisiognomía y caracterología (1ª parte) |
| Tratado de Morfopsicología |
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| 07/09/2007 |
| Luis Ángel Santa Cruz Simón |
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a búsqueda del ser humano por conocer a sus semejantes, de escrutarlos, data de los orígenes de la humanidad. Un buen ejemplo son las representaciones que se han hecho del hombre, desde las pinturas rupestres (véase Fig. 1) hasta las esculturas y pinturas de épocas posteriores. En cuanto a fuentes escritas ya las encontramos en la antigüedad. Desde siempre el hombre ha intuido que existe una estrecha dependencia entre el aspecto físico de una persona su carácter y comportamiento. De hecho el origen de la fisiognomía, que por cierto, antiguamente se la consideraba parte de la fisiología práctica, y de la morfopsicología puede remontarse a la prehistoria cuando se distinguía a los hombres físicamente perfectos de los que por tener algún defecto eran considerados fuera de la norma o enfermos interiormente. |
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Con el paso de los siglos y con el progreso de la sociedad, se llegó a establecer una relación entre el aspecto físico y el comportamiento. Sin embargo para llegar a una primera formulación coherente de las teorías, se tuvo que llegar a verificaciones científicas por parte de estudiosos de la Grecia antigua como Platón, Hipócrates y Aristóteles autor del más antiguo tratado de fisiognomía que existe.
Desde los Pitagóricos el número cuatro gozaba de gran prestigio místico. Empédocles, Aristóteles (Comparación del hombre con el animal y sus comportamientos equivalentes) y otros filósofos enseñaron que los elementos de la tierra eran cuatro. Siguiendo esta doctrina, descubrieron los médicos hipocráticos ( 500 a 400 años antes de Cristo) cuatro líquidos orgánicos fundamentales a los cuales atribuían el origen y el mantenimiento de la vida: sangre, bilis, flema o linfa, bilis negra o atrabilis. Estaban convencidos de que la vida bullía en estos líquidos o humores del cuerpo y sobre la base de esos humores los hombres podían ser distribuidos en cuatro grupos o tipos, según que en ellos predominara uno u otro de esos líquidos. Estos tipos eran:
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Sanguíneo : Corresponde al predominio de la sangre: físicamente suele ser una persona de estatura inferior a la media, buena musculatura, cuerpo proporcionado. En sus manifestaciones de carácter presenta tendencia a la irreflexión, es sociable, poco tenaz y persistente.
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Melancólico : Predomina en él lo que Hipócrates llamaba la "bilis negra", se conoce también como tipo nervioso . Físicamente es delgado, de estatura normal o superior a la media, con tendencia a la palidez.
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Colérico : Predomina en su organismo la "bilis amarilla". De estatura normal o superior a la media; la piel presenta un tono amarillento.
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Flemático : También llamado linfático. Físicamente tiene tendencia a la obesidad, aunque pueden existir tipos delgados. En él predomina la flema.
Durante la Edad Media la fisiognomía constituyó una materia de estudio tanto para los científicos, en especial los árabes Averroes y Avicena, como para los filósofos escolásticos como Alberto Magno y Pedro Lombardo.
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